Opinion

COMO CORDERO AL MATADERO

25/04/2019

Por: Jhamil Mita Sangüeza

Imaginen una gran hacienda, en ella existen dos corrales, uno libre y otro con una guillotina lo cierto es que en algún momento todos los corderitos entraran al que conduce al matadero, una vez en el corral uno a uno son arreados al brete donde no pueden moverse a los costados ni saltar, solo van hacia adelante a encontrarse con la guillotina.

Resulta que todos somos parte de esa gran hacienda llamada Bolivia y hay un corral que se llama elecciones generales, en ella están los partidos políticos y otros ciudadanos que creen que el acto de sufragar garantiza el respeto a la voluntad del pueblo y con el dolor de mi corazón algunas personas conocidas cayeron en el espejismo de que pueden derrotar tiranías con el voto y hablan de debates, propuestas, de fiscalizar los recintos de manera masiva el día de los comicios, o de peor aún ganar al binomio ilegitimo, sin darse cuenta que como corderos estamos siendo arreados a un proceso eleccionario que es tal cual como el brete sin escapatoria que nos lleva a la guillotina, guillotina que representa un padrón electoral viciado, inflado y manipulado un padrón donde los muertos votan, donde la identidad de varias personas están clonadas en diferentes recintos, donde centenares de ciudadanos aparecieron inscritos en el partido del MAS así como en otros,  donde casualmente el escrutinio de voto electrónico en el exterior será con la misma compañía que trabajo Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela, un Tribunal Supremo Electoral totalmente parcializado y sin ninguna credibilidad, configurando un fraude cantado ¿Alguien cree que en estas condiciones pueden haber elecciones limpias, como manda la Constitución? Por supuesto que no, el fraude es un hecho y es tan visible que hasta un no vidente podría verlo. Lo que se avecina es un problema serio y de gran magnitud si permitimos que el binomio ilegítimamente impuesto continúe en el proceso eleccionario.

Hoy la historia nos convoca a ser actores de la “Rebelión en la granja” como titula el libro del británico George Orwell y la propuesta es salir del perverso corral, venir a otro donde nadie será degollado, ejerciendo nuestra decisión personal de no ser cómplices de un enorme delito contra la democracia y el Estado de Derecho, amparados en el artículo 108 (Deberes del ciudadano) Inc.1 «Conocer, cumplir y hacer cumplir la Constitución Política del Estado y las leyes.»

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Yo no seré cómplice… ¿Y vos?

//Jhamil Mita Sangüeza es Médico, miembro del Centro de Innovación del Pensamiento Político, Vicepresidente de la plataforma ciudadana Sos Bolivia//

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