Opinion

LA OTRA CARA DE LA MONEDA

Una mirada, desde dentro.

19/02/2019

Por: Jhamil Mita Sangüeza

A lo largo de la historia los filósofos han enseñado que no existe la verdad absoluta, que todo es relativo; si ponemos a dos personas mirándose de frente y en medio colocan el número seis o nueve, para uno de ellos siempre será lo contrario, porque efectivamente cada quien tendrá un punto de vista diferente de acuerdo al lugar donde se encuentre.

Hoy les hablaré desde ahí dentro, donde me encuentro los últimos 13 meses como personal de salud. Tan solo pensar en las historias y experiencias vividas en este corto tiempo, es deprimente; sin embargo vale la pena hacerlo para mejorar nuestro actual sistema de salud y no caer en la trampa del Seguro Único de Salud; estoy seguro que al final de estas líneas se darán cuenta las fallas que tiene.

El reloj marca las 22 horas, un viento fresco se impone en los pasillos del hospital, es una típica noche de invierno, todo parece indicar que está volcando el Sur y que cualquier momento lloverá; a esa hora como todos los días hay decenas de personas en las afueras del hospital para asegurar su atención a la mañana siguiente. Las horas avanzan y a media madrugada rayos estremecedores sacuden el hospital seguido de una torrencial lluvia, inmediatamente veo desde la planta alta cómo los guardias muy preocupados abren las rejas y la gente corre como si de una maratón se tratase buscando techo que los proteja, entre ellos niños, mujeres embarazadas y ancianos; triste es la noticia cuando terminan de repartir los cupos diarios y quienes sufrieron frio y lluvia tendrán que volver otro día con la inseguridad e incertidumbre de si serán  o no atendidos. Mientras tanto, al otro lado en la sala de emergencia, un sin fin de pacientes apilados en el pasillo, unos amaneciendo en camilla, otros en sillas de rueda y un par con menos suerte, en las gradas; esa misma mañana desde el consultorio se escucha un fuerte quejido, es uno de los pacientes gritando de dolor, se trata de una apendicitis que si no es tratada a tiempo habrá perforación del apéndice pudiendo causar una peritonitis, es decir, la infección podrá esparcirse  por el abdomen poniendo en riesgo la vida del paciente y es necesario hacer una cirugía de inmediato para extraer el apéndice y limpiar la cavidad abdominal, pero lamentablemente nos comunican que las salas de quirófano están ocupadas, en curso se encuentran una operación de hueso fracturado programada hace dos semanas, una operación de vesícula programada también hace varios días y una cesárea de emergencia por pre eclampsia… Meses después, en otro punto de atención del sistema, en un Centro de Salud donde actualmente me encuentro nos llevamos una gran sorpresa, creí que al ser chico el lugar contaríamos con los insumos necesarios para trabajar responsablemente. Y la historia se repite, hasta hoy, día antes de que se promulgue la ley del Seguro Único de Salud, llegan pacientes a cumplir con su esquema de vacunación y el programa no cubre jeringas, llegan pacientes de emergencia para curaciones o suturas y no contamos con un frasco de solución fisiológica para lavar la herida; por amor al paciente y vocación al servicio metemos las manos al bolsillo para comprar material en la farmacia más próxima.

Pregunto ¿Así creen que funcionará el Servicio Único de Salud? De ninguna manera. Un buen sistema de salud, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, es la suma de todas las organizaciones, instituciones y recursos cuyo objetivo principal consiste en mejorar la salud. Un sistema de salud necesita personal (la cantidad de médicos, licenciadas, técnicos adecuados), infraestructura, equipamiento, financiación, información, suministros, transportes y comunicaciones. Además tiene que proporcionar buenos tratamientos y servicios que respondan a las necesidades de la población. Lamentablemente no tenemos la infraestructura, el equipamiento ni los recursos humanos suficientes para cubrir nuestros servicios.

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El Gobierno Nacional tuvo 13 años para implementar paso a paso el Servicio Único de Salud sin embargo se dedicó a entregar canchas, construyó palacios, aeropuertos internacionales sin uso, empresas en medio de la nada, se dedicó a hacer campaña política, menos a gobernar nuestra nación y ahora que está a punto de llegar su fin, ante un año electoral, recién muestra preocupación por la salud de la población; todo esto indica y responde a una estrategia política y no es más que una mala improvisación que sencillamente no va permitir la atención oportuna de los pacientes y veremos más que antes las largas filas de espera, con Hospitales y Centros de Salud totalmente colapsados.

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Y quiero cerrar estas líneas afirmando que los médicos queremos un seguro de salud pero no así como nos quieren imponer. Ustedes como nosotros tenemos derecho a la salud pero una salud digna, sobre todo con calidad y calidez, así como lo indica la Constitución Política del Estado, Capítulo Segundo, Derechos Fundamentales de los ciudadanos bolivianos, Artículo 18 “Un sistema sin exclusión, ni discriminación, un sistema universal, gratuito, equitativo, con calidad, calidez, basados en los principios de solidaridad, eficiencia y corresponsabilidad”.

//Jhamil Mita Sangüeza es Médico, miembro del Centro de Innovación del Pensamiento Político, Vicepresidente de la plataforma ciudadana Sos Bolivia//

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